En un giro inesperado que ha sacudido el mundo del boxeo, Saúl “Canelo” Álvarez ha salido a la luz pública para denunciar lo que él describe como tácticas sucias empleadas por Terence “Bud” Crawford durante sus peleas y un presunto escándalo de corrupción que involucra a árbitros de alto nivel. La revelación, hecha en una entrevista exclusiva con un medio mexicano, ha generado un revuelo inmediato en las redes sociales y entre los aficionados al deporte, cuestionando la integridad de uno de los deportes más antiguos y populares del planeta.

Canelo, cuatro veces campeón mundial en diferentes divisiones y considerado uno de los mejores libra por libra de la historia, no se ha guardado nada al exponer sus frustraciones. “He visto de todo en el ring, pero lo que hace Crawford cruza la línea. Sus golpes bajos, sus clinches intencionales y esa forma de manipular al árbitro para que le den ventaja… es inaceptable”, declaró Álvarez con visible indignación. Según el mexicano, durante un enfrentamiento simulado en entrenamientos y basado en videos de peleas pasadas de Crawford, el estadounidense ha utilizado movimientos que rozan lo ilegal, como pisotones disimulados y cabezazos accidentales que dejan a sus oponentes aturdidos.

Pero la bomba mayor explotó cuando Canelo destapó lo que él llama una red de corrupción arbitral. “No es secreto en los vestidores que ciertos árbitros reciben incentivos para favorecer a boxeadores específicos, especialmente aquellos respaldados por grandes promotores como Top Rank, que maneja a Crawford”, afirmó. Álvarez mencionó nombres específicos, como el árbitro Steve Willis, quien supuestamente ha ignorado faltas flagrantes en peleas de Crawford contra Errol Spence Jr. y otros contendientes. “En la pelea contra Spence, vi cómo Crawford conectó un golpe bajo y el árbitro ni siquiera lo amonestó. ¿Coincidencia? No lo creo”, agregó.
Esta denuncia llega en un momento crucial para el boxeo, donde la credibilidad de las federaciones como el CMB y la AMB está en entredicho. Canelo, quien ha lidiado con sus propias controversias en el pasado, como su suspensión por clenbuterol, parece decidido a limpiar el deporte desde adentro. “No lo hago por rencor, sino porque el boxeo merece justicia. Los fans pagan por ver un espectáculo limpio, no un show manipulado”, enfatizó.
La respuesta de Crawford no se hizo esperar. A través de su cuenta en redes sociales, el invicto welterweight respondió: “Canelo habla mucho fuera del ring porque sabe que no puede conmigo adentro. Sus acusaciones son patéticas y solo buscan atención”. Sin embargo, la comunidad boxística no está tan dividida. Figuras como Oscar de la Hoya, promotor de Canelo, respaldaron las declaraciones, llamando a una investigación independiente. “Es hora de que el boxeo se mire al espejo”, dijo De la Hoya.
Expertos en el deporte coinciden en que estas revelaciones podrían llevar a reformas. La Asociación Internacional de Boxeo ha anunciado que revisará videos de peleas recientes para detectar irregularidades. Mientras tanto, los aficionados especulan sobre un posible supercombate entre Canelo y Crawford, que ahora toma un tinte aún más dramático. ¿Será esta la chispa que encienda una revolución en el boxeo? Solo el tiempo lo dirá, pero una cosa es segura: la voz de Canelo ha puesto en jaque a los poderosos.
El impacto de esta exposición se siente globalmente. En México, Canelo es un héroe nacional, y sus palabras han inspirado a jóvenes boxeadores a no tolerar injusticias. En Estados Unidos, donde Crawford es ídolo, surgen dudas sobre la pureza de sus victorias. Organizaciones como la Comisión Atlética de Nevada, responsable de muchas peleas de alto perfil, han prometido auditorías. Este escándalo no solo afecta a dos estrellas, sino al futuro del boxeo profesional.
Canelo concluye su intervención con un llamado a la acción: “Exijo transparencia. Que los árbitros sean imparciales y que las tácticas sucias se castiguen. Solo así el boxeo volverá a ser el rey de los deportes”. Sus palabras resuenan como un golpe directo al corazón de la corrupción, y el mundo del boxeo contiene la respiración ante lo que podría venir.