“¡SE HA VUELTO LOCO!” ¡John Fury ESTALLA en Tyson Fury por la pelea con Arslan Makhmudov y su regreso al RETIRO!
Londres, 26 de febrero de 2026 – El mundo del boxeo de peso pesado está más caldeado que nunca cuando **John Fury**, padre de “Gypsy King” **Tyson Fury**, explotó públicamente en críticas a su hijo por su decisión de volver a pelear después de su retiro.
En el contexto de la confirmación oficial de Tyson Fury de su regreso contra **Arslanbek Makhmudov** el 11 de abril en el Tottenham Hotspur Stadium (Londres), y la transmisión en vivo globalmente en Netflix, John Fury no dudó en calificar esta decisión de “loca”, advirtiendo sobre los riesgos para la salud y acusando a Tyson de ser “adicto” al boxeo hasta el punto de descuidar a su familia.

Tyson Fury, de 37 años, bicampeón de peso pesado, anunció su quinto retiro a principios de 2025 tras dos derrotas consecutivas ante Oleksandr Usyk (mayo y diciembre de 2024). En una ocasión, se despidió con una emotiva frase: «Gracias, fans, ha sido un gran viaje». Pero poco más de un año después, Fury regresó repentinamente con el objetivo de «hacer que el boxeo vuelva a ser grandioso».
El combate con Arslanbek Makhmudov, un boxeador ruso de gran altura, con un récord de 21-2 y 19 nocauts, y clasificado entre los principales contendientes de peso pesado, se considera un “trampolín”, pero lleno de riesgos, porque Makhmudov es famoso por su fuerza de “oso ruso” (solía practicar la lucha con osos para mejorar su fuerza física).
John Fury, padre y entrenador de toda la vida, no ocultó su decepción. En una entrevista exclusiva con el Daily Mail justo en la rueda de prensa de presentación del combate (16 de febrero de 2026), dijo con franqueza: «Sigo insatisfecho con la decisión de regresar. Tyson hizo lo que debía hacer en su carrera. Bicampeón mundial, derrotó a Deontay Wilder, dominó la división de pesos pesados… ¡Basta! Ahora ha vuelto, y el oponente es un tipo peligroso como Makhmudov».
“No es un partido fácil, pero sí un gran riesgo”.
Llegó incluso a describir el boxeo como la “adicción” de su hijo: “Es adicto a las peleas. Es un hombre de familia a tiempo parcial con su esposa Paris y sus hijos.
Le rogué que se quedara retirado, pero hay gente a su alrededor que lo está empujando a esta espiral”. John Fury reveló una falla en la comunicación: se sintió “expulsado” del equipo de Tyson, con influencias externas que redujeron su papel –quien había entrenado a Tyson desde su juventud–.

El arrebato de John no se quedó en palabras. En la rueda de prensa, causó revuelo al gritarles a Carl Froch (excampeón de peso supermediano) y a Lennox Lewis, e incluso desafió a Froch en el escenario: “¿Quieres pelear? ¡Lo haremos en Tottenham en las próximas ocho semanas!”. Carl Froch respondió con profesionalismo, pero el drama familiar de Fury acaparó la atención, eclipsando el combate entre Tyson y Makhmudov.
Tyson Fury, por su parte, aún mantiene una actitud segura. Anunció que entrenará por su cuenta sin un entrenador oficial: “Soy un ejército de un solo hombre. Esta batalla podría terminar, ¡podría retirarme de nuevo!” Fury explicó el motivo de su elección de Makhmudov: no se trataba de un “combate fácil” para un regreso seguro, sino de un oponente peligroso para ponerse en condiciones de combate. “El boxeo ya no es lo mismo que antes de retirarme”.
“Regresé para salvarlo”, dijo en un podcast y una entrevista con Ring Magazine.
Arslanbek Makhmudov, de 32 años, no es un rival fácil. Con una altura de 2,01 m y un terrible poder de nocaut, derrotó a Dave Allen por decisión unánime en 2025 y ocupa el sexto puesto en el ranking de peso pesado de la AMB. Makhmudov ve este combate como una gran oportunidad: “Demostraré que soy digno de la cima. Fury ya está viejo, pronto lo liquidaré”. También mostró fotos de él practicando lucha libre para “entrenar su fuerza primaria”, una impactante estrategia publicitaria.
Este combate no solo representa el regreso personal de Fury, sino también un acontecimiento histórico: la primera vez que Netflix transmite boxeo en vivo a nivel mundial (sin PPV por separado). Las entradas se agotan rápidamente en el Tottenham Hotspur Stadium (con capacidad para más de 62,000 personas), y Netflix promete una cobertura de alta calidad. Fury sugirió una vez un plan de “tres peleas perfectas” para 2026 antes de retirarse definitivamente, pero John Fury advirtió: “Si pierde contra Makhmudov, su legado se verá gravemente dañado. La salud es más importante que el dinero o la reputación”.
La comunidad boxística está dividida: un bando apoya a Fury porque “el rey nunca se retira del todo”, el otro coincide con John: “Ya basta, quédate con tu familia”. Paris Fury (esposa de Tyson) guardó silencio y no habló con su esposo tras el anuncio de su regreso, según fuentes internas.
En fin, el 11 de abril de 2026 será la noche decisiva. John Fury puede estar “loco” preocupándose por sus hijos, pero Tyson Fury sigue siendo el Rey Gitano, y nunca le ha temido al drama. ¡El boxeo de pesos pesados de 2026 está más caliente que nunca!