El rapero Tyga nunca se había pronunciado al respecto… Pero su declaración de 15 palabras en The View impactó a millones: “No te metas con el color de piel asiático, de ahí vengo… deja de discutir ahora mismo”
En un episodio reciente de The View que ha sacudido las redes sociales y los titulares de todo el mundo, el rapero Tyga rompió su habitual silencio sobre temas de identidad racial con una declaración concisa pero devastadora. Las 15 palabras pronunciadas con una calma que heló el estudio —”No te metas con el color de piel asiático, de ahí vengo… deja de discutir ahora mismo”— han resonado como un eco poderoso, defendiendo a la tenista filipina Alexandra Eala ante una avalancha de comentarios sarcásticos sobre su color de piel. Lo que comenzó como un debate acalorado en el programa matutino se transformó en un momento viral que acumuló millones de vistas en cuestión de horas, impulsando conversaciones globales sobre racismo, herencia cultural y la responsabilidad de las celebridades en la era digital.

Alexandra Eala, la joven promesa del tenis de 20 años nacida en Filipinas y radicada en Estados Unidos, ha estado en el ojo del huracán desde su llegada a Nueva York para el US Open 2025. Conocida por su ascenso meteórico —ganadora del US Open junior en 2022 y ahora compitiendo en el circuito WTA con victorias notables contra jugadoras top—, Eala representa no solo el talento emergente en el deporte, sino también la diversidad asiática en un mundo donde el tenis ha sido históricamente dominado por figuras europeas y estadounidenses. Sin embargo, su participación en el torneo se vio empañada por una serie de incidentes que expusieron el lado oscuro del escrutinio público. Todo empezó con un video filtrado de una rueda de prensa post-partido, donde un comentarista invitado hizo chistes sarcásticos sobre su “piel morena que brilla más bajo las luces del Arthur Ashe Stadium, como si necesitara un filtro extra”. Lo que pretendía ser humor ligero se convirtió en un torrente de memes y tuits burlones, muchos de ellos con hashtags como #EalaTooDark, que rápidamente escalaron a insultos directos sobre su origen filipino y su apariencia.

Eala, siempre discreta y enfocada en su raqueta, optó inicialmente por el silencio, publicando solo una historia en Instagram con una foto de su entrenamiento y la frase “Fuerza desde adentro”. Pero el acoso no cesó: en foros de tenis como Reddit y Threads, fans rivales y trolls anónimos multiplicaron los comentarios, cuestionando si su “look exótico” la hacía menos competitiva o más un “token diversity” en el deporte. Un hilo en particular, con más de 50.000 interacciones, comparaba su tono de piel con el de otras jugadoras asiáticas como Naomi Osaka, insinuando favoritismos injustos. La tenista, que ha hablado previamente sobre el bullying racial en su juventud en Manila —donde su herencia mixta filipina-estadounidense la convirtió en blanco de burlas—, se mantuvo estoica. “El tenis es mi voz”, dijo en una entrevista breve antes del incidente, pero esta vez, el ruido exterior amenazaba con ahogar su juego.

Fue en este contexto que The View, el icónico talk show conducido por Whoopi Goldberg y Joy Behar, invitó a Eala para un segmento sobre empoderamiento femenino en el deporte. Lo que se suponía sería una charla ligera sobre su camino al US Open derivó en un debate candente cuando una coanfitriona invitada, una comediante conocida por su humor punzante, soltó un comentario sarcástico: “Alexandra, con esa piel tan oscura, ¿no te preocupa que las cámaras te hagan ver como si estuvieras en sombra perpetua?”. El estudio rio nerviosamente, pero Eala palideció visiblemente, respondiendo con un “No es gracioso” que cortó el aire como una volea ganadora. El momento se volvió viral al instante, con clips compartidos en TikTok y X acumulando 10 millones de reproducciones en las primeras 24 horas. Críticos acusaron al programa de normalizar el racismo velado, mientras que defensores lo tildaron de “solo una broma”.
Entonces entró Tyga, el rapero de 35 años cuyo linaje vietnamita-jamaicano lo ha posicionado como un ícono de la fusión cultural en el hip-hop. Tyga, que rara vez se pronuncia sobre temas sociales fuera de su música —recordemos su hit “Rack City” o colaboraciones con Drake—, fue invitado sorpresa al panel como parte de una promoción cruzada para su nuevo álbum. Cuando el tema de Eala surgió, el rapero, sentado con los brazos cruzados y una expresión impasible, esperó su turno. “He oído todo esto sobre el color de piel de Alexandra”, dijo con su voz grave y pausada. “No te metas con el color de piel asiático, de ahí vengo… deja de discutir ahora mismo”. Quince palabras. Ni una más. El estudio quedó en silencio absoluto; Whoopi Goldberg asintió con aprobación, y Joy Behar murmuró un “Bien dicho”. Tyga no alzó la voz, no gesticuló dramáticamente; simplemente dejó caer la verdad como un micrófono al final de un verso freestyle. Ese “mic drop” silencioso, como lo han llamado los analistas, no fue un estallido de ira, sino una afirmación serena de solidaridad, recordando sus propias batallas con estereotipos raciales en la industria musical.
El impacto fue inmediato y masivo. En X, el hashtag #TygaDefendsEala escaló a tendencia global, con celebridades como Nicki Minaj retuiteando el clip: “Orgullo asiático en su máxima expresión”. En Filipinas, donde Eala es un ídolo nacional, las noticias locales la titularon “La victoria silenciosa de Alex”. Pero el verdadero conmovedor fue la respuesta de Eala, quien, con lágrimas contenidas en el borde del set, replicó en 15 palabras que silenciaron aún más el estudio: “Gracias, Tyga. Tu voz me da alas para seguir golpeando fuerte”. Ese intercambio, breve pero cargado de emoción, provocó un frenesí en las redes: memes de Tyga como superhéroe con raqueta, hilos de apoyo de atletas como Serena Williams (“El color no define el talento, el corazón sí”) y donaciones espontáneas a campañas contra el bullying racial en el deporte.
Sin embargo, el episodio no estuvo exento de controversia. Algunos críticos en Reddit acusaron a Tyga de oportunismo, señalando su silencio previo en temas similares, mientras que otros elogiaron su autenticidad, recordando cómo su madre vietnamita lo educó en el respeto por la herencia mixta. Eala, por su parte, usó el momentum para avanzar en el US Open, derrotando a una sembrada en la tercera ronda con un juego impecable que los comentaristas describieron como “inquebrantable”. Fuera de la cancha, ha inspirado a miles de jóvenes asiáticos a compartir sus historias de discriminación, convirtiendo un momento doloroso en un catalizador para el cambio.
En última instancia, la intervención de Tyga no solo defendió a Eala, sino que recordó al mundo que el racismo sutil —esos comentarios “inofensivos”— erosiona almas tanto como golpes directos. En un año marcado por debates sobre diversidad en Hollywood y el deporte, este “mic drop” silencioso de The View trasciende la televisión: es un llamado a la empatía, a la pausa antes del chiste, a reconocer que detrás de cada tono de piel hay una historia digna de respeto. Millones impactados, conversaciones abiertas, y una tenista que, ahora más que nunca, sabe que no juega sola.