HACE 7 MINUTOS 🔥 Elon Musk anuncia que prohibirá la “Noche del Orgullo” en X, reitera su postura de que “solo hay dos géneros” y acusa a los movimientos de género de tener un impacto negativo en la humanidad, lo que genera controversia global.

Nueva York, 15 de octubre de 2025 – En un movimiento que ha encendido las redes sociales y provocado una oleada de reacciones divididas, Elon Musk, el magnate sudafricano-estadounidense y propietario de la plataforma X (anteriormente Twitter), ha anunciado hace apenas siete minutos la prohibición de la “Noche del Orgullo” en su red social. El anuncio, publicado directamente desde su cuenta verificada, llega en medio de un mes cargado de tensiones culturales y políticas, y no solo limita las celebraciones virtuales relacionadas con el Orgullo LGBTQ+, sino que también reitera su convicción de que “solo hay dos géneros” y acusa a los movimientos de identidad de género de generar un “impacto negativo profundo en la humanidad”. La declaración, que ha acumulado millones de visualizaciones en minutos, ha desatado una controversia global inmediata, con elogios de sectores conservadores y condenas furiosas de activistas por los derechos humanos.

El tuit de Musk, emitido a las 14:53 hora del Pacífico, reza textualmente: “Es hora de poner fin a la ‘Noche del Orgullo’ en X. No más eventos dedicados a la confusión de géneros. Solo hay dos: masculino y femenino. Los movimientos que promueven lo contrario están destruyendo la sociedad, fomentando la violencia y erosionando la realidad biológica. Protegeremos a los niños y a la verdad”. La publicación incluye un emoji de fuego, aludiendo al hashtag #7Minutos que ya circula como símbolo de la rapidez con la que la noticia se ha viralizado. En cuestión de instantes, el mensaje ha sido retuiteado por figuras como el ex presidente Donald Trump, quien lo calificó de “valentía contra el virus woke”, y criticado por celebridades como Lady Gaga, quien respondió: “Elon, tu plataforma era un espacio para todos. Ahora es un muro de odio”.

Esta no es la primera vez que Musk se posiciona en contra de lo que él denomina “ideología de género”. Desde que asumió el control de X en 2022, el empresario ha sido un vocal detractor de las políticas inclusivas, argumentando que promueven una “propaganda relentente” que confunde a los jóvenes y contribuye a tasas elevadas de violencia. En entrevistas pasadas, como la que concedió al psicólogo Jordan Peterson en 2024, Musk reveló que su postura se forjó en parte por la transición de género de su hija Vivian Jenna Wilson, a quien describió como “asesinada por el virus progresista”. “Me engañaron para firmar documentos cuando ella era menor, y ahora veo cómo estos movimientos destruyen familias y sociedades”, afirmó entonces. Hoy, su anuncio eleva esa retórica personal a una política corporativa: X bloqueará cuentas que organicen o promuevan eventos virtuales de Orgullo, y algoritmos priorizarán contenido “basado en la biología real”, según fuentes internas citadas por Reuters.
La decisión llega en un contexto de creciente polarización. En Estados Unidos, donde Musk reside, las elecciones de mitad de período de 2026 se acercan, y temas como la identidad de género han dividido al electorado. Encuestas recientes de Pew Research indican que el 58% de los republicanos apoya límites a las discusiones sobre género en escuelas y redes, mientras que el 72% de los demócratas las ve como esenciales para la equidad. En Europa, donde X enfrenta regulaciones estrictas bajo la Ley de Servicios Digitales, el anuncio podría precipitar multas millonarias. La Comisión Europea ya ha iniciado una investigación preliminar, calificándolo de “discriminación sistemática”. En América Latina, países como México y Argentina han visto protestas espontáneas frente a oficinas de Tesla, con carteles que rezan “Elon, el Orgullo no se borra”.
Las reacciones no se han hecho esperar. Organizaciones como GLAAD y Human Rights Watch han calificado el anuncio como “un retroceso peligroso para los derechos humanos”, advirtiendo que podría aumentar el acoso en línea contra la comunidad transgénero, que ya reporta tasas de violencia 10 veces superiores a la media, según datos de la ONU. “Musk no es solo un CEO; es un influencer global con 200 millones de seguidores. Su retórica alimenta el odio real”, declaró Sarah Kate Ellis, presidenta de GLAAD, en un comunicado. Por otro lado, conservadores como el comentarista Ben Shapiro han aplaudido la medida: “Finalmente, alguien con poder dice la verdad científica. Dos géneros, punto”. En X, el hashtag #ApoyaAElon acumula 1.2 millones de menciones positivas, mientras #BoicotXAElon supera los 800.000, con usuarios amenazando con migrar a plataformas como Bluesky o Threads.
El impacto económico de esta controversia podría ser significativo. X, que ha luchado por recuperar anunciantes desde la era Musk, ya vio una caída del 15% en ingresos publicitarios el año pasado tras polémicas similares. Empresas como Disney y Nike, que han boicoteado la plataforma por su moderación laxa en contenido de odio, podrían endurecer su postura. Fuentes cercanas a Tesla indican que el valor de las acciones de la compañía fluctuó un 2% en los primeros minutos post-anuncio, reflejando la preocupación de inversores por la reputación del magnate. Musk, cuya fortuna se estima en 250.000 millones de dólares, parece indiferente: en un tuit de seguimiento, escribió: “La verdad duele, pero cura. X será un faro de realidad, no de ilusiones”.
Esta prohibición de la “Noche del Orgullo” –un evento anual en X que en 2024 atrajo a 50 millones de participantes virtuales con lives, arte y testimonios– marca un punto de inflexión. Históricamente, Musk ha equilibrado su apoyo a la libertad de expresión con críticas selectivas: en 2023, defendió la visibilidad trans en adultos, pero insistió en “proteger a los niños de la confusión”. Ahora, con esta medida, cruza una línea roja para muchos, alineándose más con agendas conservadoras que con su imagen inicial de libertario tecnológico. Analistas como Kara Swisher, de The New York Times, lo ven como “una apuesta por el mercado de la derecha radical, en un momento en que X pierde usuarios progresistas”.
A nivel global, el eco es ensordecedor. En Brasil, donde X fue temporalmente bloqueado en 2024 por disputas con la justicia, activistas LGBTQ+ temen un resurgimiento de censura. En India, con su compleja dinámica de género, el anuncio ha inspirado debates en el Parlamento. Y en África, donde Musk planea expandir Starlink, grupos locales advierten de un “efecto dominó” en la represión cultural. Mientras tanto, la comunidad trans en X reporta un pico del 300% en bloqueos y reportes de cuentas, según herramientas de monitoreo independientes.
Elon Musk, el hombre que coloniza Marte y electrifica autos, una vez más redefine los límites del discurso digital. Su anuncio no solo prohíbe una noche de celebración; cuestiona la esencia de la diversidad en la era de la IA y las redes. ¿Será este el catalizador de una migración masiva de usuarios, o el refuerzo de X como bastión conservador? Solo el tiempo –y los próximos tuits– lo dirán. Por ahora, el mundo observa, dividido entre aplausos y lamentos, mientras el fuego de la controversia arde sin control.