Laurent Mekies confirma que Max Verstappen no solo es el piloto número uno del mundo, sino que también tiene la capacidad de superar todos los límites, dominar a cada rival en cada circuito, ofrecer un rendimiento imbatible y, con un espíritu de lucha sin igual, se convertirá en una leyenda viviente, dejará una marca indeleble en la historia de la Fórmula 1 y se convertirá en un símbolo eterno del mundo del automovilismo. Lea la historia completa a continuación 👇👇

El director del equipo Visa Cash App RB, Laurent Mekies, ha elogiado públicamente a Max Verstappen, asegurando que el tricampeón del mundo no solo es el mejor piloto de la actualidad, sino un competidor destinado a trascender generaciones. En una entrevista reciente, Mekies afirmó que Verstappen “no tiene límites” y que su mentalidad ganadora lo distingue de cualquier otro piloto en la parrilla.
“Max combina velocidad, inteligencia, agresividad y una concentración inquebrantable. No es solo su talento natural, sino su capacidad para reinventarse carrera tras carrera. Lo que hace en pista es simplemente extraordinario”, declaró Mekies. Según él, la consistencia de Verstappen y su dominio absoluto en distintas condiciones demuestran una madurez poco común para su edad.
Desde su debut en la Fórmula 1 en 2015, Verstappen ha demostrado una evolución impresionante. Lo que comenzó como una promesa se ha convertido en una fuerza imparable. Su asociación con Red Bull ha producido una de las eras más dominantes en la historia del deporte, y cada temporada parece elevar el listón aún más alto. En 2023 y 2024, su dominio fue casi total: victorias abrumadoras, estrategias perfectas y un control absoluto del monoplaza.
Mekies destacó que, más allá de los resultados, lo que realmente hace especial a Verstappen es su espíritu competitivo. “Nunca se conforma. Incluso cuando gana, busca formas de mejorar. Es un piloto que desafía lo imposible y lo convierte en su rutina”, afirmó.
Los expertos del paddock coinciden en que Verstappen está en el camino de convertirse en una leyenda viva, al nivel de figuras como Senna, Schumacher o Hamilton. Su enfoque, disciplina y deseo constante de superación lo convierten en un símbolo del automovilismo moderno.
Mientras algunos lo critican por su estilo agresivo, otros lo ven como la personificación de la pasión pura por las carreras. Y Mekies no duda: “Max no solo está haciendo historia, está cambiando la historia. Su nombre quedará grabado para siempre en la Fórmula 1.”
A este ritmo, el piloto neerlandés no solo seguirá rompiendo récords, sino que consolidará su lugar como el referente absoluto del automovilismo del siglo XXI. Un campeón que no conoce límites, un espíritu indomable y, sin duda, una leyenda en plena construcción.