Liam Payne, el fallecido integrante de la banda británica One Direction, dejó un patrimonio neto valorado en más de 21 millones de libras esterlinas que será heredado íntegramente por su hijo Bear Grey Payne, de ocho años de edad. Así lo revelan los documentos de sucesión recientemente publicados por el Tribunal Superior de Justicia del Reino Unido, según información obtenida por el Daily Mail.
La trágica muerte del cantante, ocurrida hace dos años tras caer desde el balcón de un tercer piso en un hotel de Buenos Aires, Argentina, ha dejado un legado económico significativo que ahora se destinará por completo al bienestar de su único hijo.

Liam Payne, quien tenía 31 años al momento de su fallecimiento el 16 de octubre de 2024 en el Hotel Casa Sur de la capital argentina, no dejó testamento. Al morir intestado y sin estar casado ni en una unión civil, las normas de sucesión del Reino Unido establecen que su patrimonio pasa directamente a su descendiente. Bear, hijo de la relación que Payne mantuvo con la cantante Cheryl Tweedy, será el beneficiario exclusivo.
Los documentos judiciales detallan que el patrimonio puede utilizarse de inmediato para “beneficiar” al menor, aunque el remanente deberá mantenerse en un fideicomiso hasta que cumpla la mayoría de edad, a los 18 años.

Los nuevos documentos de sucesión, conocidos como Letters of Administration, otorgan plenos poderes a los administradores del patrimonio. Anteriormente, Cheryl Tweedy y el abogado de la industria musical Richard Bray habían recibido un permiso limitado llamado Ad Colligenda Bona, que solo les permitía recolectar y preservar los activos. Ahora, con el nuevo otorgamiento, pueden disponer de recursos para cubrir necesidades del niño de manera inmediata, como educación, salud o cualquier aspecto que contribuya a su desarrollo, mientras se protege el grueso de la herencia para el futuro.

La valoración del patrimonio ha experimentado ajustes. En una estimación inicial del 1 de mayo del año pasado, el valor bruto en el Reino Unido alcanzaba los 28.594.888 libras, que tras deducir pasivos y deudas se reducía a un neto de 24.279.728 libras. Los documentos más recientes, fechados el 29 de abril de este año, actualizan la cifra bruta a 26.471.777 libras y el valor neto a 21.898.779 libras, es decir, alrededor de 21 millones de libras.
Esta disminución de aproximadamente 2,3 millones podría deberse a fluctuaciones en el valor de los activos o a otros pagos pendientes, aunque fuentes cercanas indican que no se espera una reclamación significativa por parte de la última pareja sentimental del cantante.
Liam Payne mantenía una relación con la influencer estadounidense Kate Cassidy al momento de su muerte. La pareja vivía en una mansión rentada en Florida. Aunque Cassidy podría haber tenido derecho legal a reclamar una porción del patrimonio por convivencia, fuentes cercanas a ella afirmaron previamente que no tenía intención de hacerlo. El plazo para cualquier reclamación contra la herencia de una persona que muere intestada es de seis meses a partir del otorgamiento de las Letters of Administration, según las reglas probatorias habituales.
Entre los activos principales del patrimonio en el Reino Unido se encuentra una casa de cinco dormitorios ubicada en Chalfont St Giles, Buckinghamshire. Payne adquirió la propiedad por 3,25 millones de libras en 2021, poco después de su separación de Cheryl, con el objetivo de estar más cerca de su hijo Bear. La residencia cuenta con comodidades de lujo, incluyendo un patio con piscina de agua salada, cascadas, gimnasio, spa y canchas de tenis. Tras la muerte del cantante, la vivienda estuvo en venta durante un año, pero posteriormente fue retirada del mercado.
Este inmueble representa una parte significativa del valor total del patrimonio y se mantendrá como parte de la herencia destinada a Bear.
La vida de Liam Payne estuvo marcada por altibajos. El cantante había logrado superar problemas de adicción y completó un tratamiento de rehabilitación en 2023, pero recayó en la noche de su muerte. Consumió alcohol y drogas, según informes posteriores. Testigos lo vieron en el lobby del Hotel Casa Sur, rompiendo su laptop y interactuando con fans en las horas previas al incidente fatal. La causa oficial de muerte fue “politrauma”, resultado de múltiples lesiones traumáticas tras la caída desde el balcón del tercer piso.
El suceso en Buenos Aires generó una investigación judicial que involucró a varias personas del entorno cercano al artista. Inicialmente, el amigo de Liam, Rogelio “Roger” Nores, el operador del hotel Gilda Martin y el recepcionista Esteban Grassi enfrentaron cargos por homicidio involuntario. Estos cargos fueron posteriormente desestimados. Otros empleados del hotel, Ezequiel Pereyra y Braian Paiz, fueron acusados de suministrar cocaína al cantante. Payne había viajado a Argentina junto con Cassidy y Nores para asistir al concierto de su excompañero de One Direction, Niall Horan, en el Movistar Arena el 2 de octubre de 2024.
Cassidy regresó a Florida dos días antes del trágico suceso.
Rogelio Nores, quien se había integrado al círculo íntimo de Payne a través de un inversor argentino radicado en Florida llamado Gonzalo Avendaño, jugó un rol destacado en los eventos previos. Avendaño había animado a Liam a practicar polo como forma de terapia y sanación. Tras la caída de los cargos por homicidio, Nores inició una demanda por difamación contra el padre de Liam, Geoff Payne, aunque luego la retiró. Geoff había expresado a los fiscales su percepción de que Nores “abandonó” a su hijo y no hizo lo suficiente para cuidarlo.
Un juez inicialmente respaldó esta visión, pero los cargos fueron finalmente desestimados, permitiendo a Nores regresar a Estados Unidos y retomar su carrera en el sector energético.
La ausencia de testamento complicó inicialmente los trámites sucesorios, pero los administradores han avanzado en la preservación y gestión de los activos. Cheryl Tweedy, madre de Bear y exintegrante del grupo Girls Aloud, junto con el abogado Richard Bray, tienen ahora la responsabilidad de velar por los intereses del menor. El enfoque principal es garantizar que los recursos se utilicen de manera responsable para el beneficio inmediato de Bear, sin comprometer su futuro económico.
La herencia de más de 21 millones de libras coloca a Bear en una posición privilegiada, pero también resalta la complejidad emocional de la situación. El niño, que apenas tenía seis años al momento de la muerte de su padre, crece bajo la custodia y cuidado de su madre. Los documentos judiciales enfatizan que el patrimonio se administra pensando en su bienestar integral: educación, estabilidad emocional y oportunidades que Liam habría deseado proporcionarle.
Este caso ilustra las consecuencias de morir sin testamento. En el Reino Unido, las reglas de intestado priorizan a los hijos directos en ausencia de cónyuge. La actualización de los valores del patrimonio refleja la dinámica de los mercados inmobiliarios y financieros, así como posibles gastos administrativos. La casa en Buckinghamshire, por ejemplo, no solo representa un activo valioso sino también un vínculo simbólico con el deseo de Payne de estar cerca de su hijo tras la separación.
A medida que avanzan los procedimientos, se espera que los administradores continúen gestionando deudas, impuestos y cualquier otro compromiso pendiente. Fuentes cercanas a la familia han mantenido un perfil bajo, priorizando la privacidad del menor. Bear Grey Payne, quien lleva el apellido de su madre en algunos contextos pero hereda legalmente como hijo de Liam, se convertirá en beneficiario pleno al alcanzar la adultez.
La historia de Liam Payne, desde su ascenso a la fama mundial con One Direction hasta sus luchas personales y su prematura muerte, continúa generando interés público. El enfoque ahora está en el futuro de su hijo, quien recibirá no solo una herencia económica sustancial sino también el legado cultural de uno de los íconos de la música pop de su generación. Los documentos probatorios subrayan la importancia de la planificación sucesoria y la protección de los herederos menores.
En resumen, los nuevos documentos judiciales confirman que el patrimonio completo de Liam Payne, valorado en aproximadamente 21 millones de libras netas, está destinado íntegramente a Bear. Con administradores designados y poderes ampliados, se busca equilibrar el apoyo inmediato al niño con la preservación de su futuro. Esta resolución trae cierto cierre a un capítulo doloroso para la familia y los fans del cantante, mientras se mantiene el recuerdo de su carrera y su rol como padre.