En una dramática escalada de una de las rivalidades más longevas del boxeo, Manny Pacquiao ha presentado oficialmente una demanda contra Floyd Mayweather Jr. después de que el invicto estadounidense intentara repetidamente retirarse de su tan esperada revancha de 2026. La acción legal, confirmada por fuentes cercanas a Pacquiao Promotions el 17 de abril de 2026, acusa a Mayweather de incumplir varios contratos firmados, aceptar importantes anticipos en efectivo y luego intentar públicamente presentar el combate como una exhibición no sancionada para minimizar el riesgo para su valioso récord de 50-0.

La noticia marca un nuevo y amargo capítulo en la saga Pacquiao-Mayweather, más de 11 años después de su controvertida “Pelea del Siglo” de 2015. Lo que se suponía que sería una revancha profesional de gran éxito el 19 de septiembre de 2026 en The Sphere en Las Vegas, transmitida en vivo por Netflix, ahora corre el riesgo de convertirse en una larga y costosa batalla legal.
El incumplimiento de contrato que desencadenó la demanda.
Según Jas Mathur, director ejecutivo de Manny Pacquiao Promotions, Floyd Mayweather firmó al menos tres contratos distintos para una pelea profesional legítima y sancionada. Estos acuerdos detallaban claramente la fecha, el lugar (The Sphere) y la naturaleza del combate como una competencia profesional con jueces y puntuación oficial.
Según los informes, Mayweather recibió importantes anticipos en efectivo de su bolsa, no solo por la revancha contra Pacquiao, sino también por varias otras apariciones programadas. Sin embargo, en recientes apariciones públicas y encuentros con fans en Las Vegas, Mayweather comenzó a referirse a la pelea como una “exhibición”, poniendo en duda la sede y sugiriendo cambios en los términos. El equipo de Pacquiao declaró de inmediato que esto constituía un claro incumplimiento de contrato.
“Él sabe que el contrato que firmó es para una pelea real. Así fue como obtuvo los anticipos de Netflix y los prestamistas”, dijo Mathur a ESPN. “Floyd Mayweather ha incumplido oficialmente su contrato”.

Los expertos legales estiman que los daños potenciales podrían alcanzar cifras de ocho o nueve dígitos —posiblemente 100 millones de dólares o más— incluyendo la pérdida de ingresos para Netflix, los promotores, los patrocinadores y el equipo de Pacquiao. Si se cancela la pelea, los proveedores, los equipos de producción y los poseedores de entradas también podrían presentar demandas, lo que complicaría aún más la situación financiera de Mayweather.
Por qué Mayweather supuestamente se retiró
Fuentes cercanas a las negociaciones sugieren que el repentino cambio de opinión de Mayweather se debe a la preocupación por su legado y su estado físico. A sus 49 años, Mayweather, apodado “El Dinero”, ha forjado un imperio gracias a su récord invicto. Una revancha profesional legítima contra Pacquiao, de 47 años y aún peligroso, pondría en grave riesgo su récord de 50-0, algo que Mayweather ha evitado cuidadosamente en sus exhibiciones tras su retiro.
Al intentar convertir la pelea en una exhibición, Mayweather podría proteger su récord y aun así obtener una gran suma de dinero. Sin embargo, Pacquiao ha dejado claro que no le interesa otra exhibición. “No pelearía en una exhibición”, afirmó Pacquiao con firmeza. “Es una pelea de verdad. El contrato que firmamos es para una pelea de verdad”.
Esta postura refleja el deseo de Pacquiao de que su rivalidad tenga una conclusión adecuada y competitiva, algo que los aficionados han esperado durante más de una década.
Presión financiera sobre “Money” Mayweather

La demanda llega en un momento difícil para Floyd Mayweather. Ha tenido problemas constantes con el IRS, incluyendo millones en impuestos impagos, y ha sido acusado por otros ex rivales y socios de retrasos en los pagos. Según informes, Mayweather ha estado solicitando activamente adelantos en efectivo para sus próximos combates con el fin de mantener su lujoso estilo de vida.
Muchos en la industria del boxeo consideran que aceptar un anticipo y luego intentar modificar las condiciones es una apuesta arriesgada que podría tener consecuencias desastrosas. Según se informa, Netflix, que ha invertido fuertemente en el evento como parte de su incursión en los deportes en vivo, está siguiendo de cerca la situación y podría unirse o apoyar acciones legales si la pelea no se lleva a cabo.
Reacciones del mundo del boxeo
La comunidad del boxeo ha reaccionado con contundencia ante la noticia. Stephen A. Smith y Max Kellerman, en el programa First Take de ESPN , criticaron duramente a Mayweather, calificando sus acciones de “cobardes” e “irrespetuosas” tanto para Pacquiao como para el deporte. “Floyd quiere el dinero sin arriesgarse”, dijo Smith. “Así no se forjan las leyendas”.
El promotor Eddie Hearn expresó su decepción, señalando que la revancha entre Pacquiao y Mayweather podría haber sido uno de los eventos más importantes en la historia del boxeo. “Los aficionados merecen que esta pelea sea un verdadero combate, no una exhibición”, comentó.
Mientras tanto, los aficionados en las redes sociales están divididos. Los seguidores de Pacquiao lo elogian por mantenerse firme y negarse a aceptar las supuestas artimañas de Mayweather. “Manny ha esperado suficiente. Demándalo y pasa página”, decía un comentario popular. Los leales a Mayweather argumentan que aún tiene derecho a negociar los términos y que el equipo de Pacquiao está exagerando para obtener publicidad.
¿Qué sucederá después?
Por ahora, la fecha del 19 de septiembre se mantiene en el calendario, pero el tiempo apremia. El equipo de Pacquiao ha fijado plazos para que Mayweather subsane el incumplimiento y cumpla con los acuerdos originales. Si no lo hace, es probable que la demanda siga adelante, lo que podría llevar a ambas leyendas a años de litigio.
Para Manny Pacquiao, esto va más allá del dinero: se trata de respeto y de cerrar un capítulo. El campeón mundial de ocho divisiones ha declarado repetidamente que quiere una revancha justa para saldar cuentas de 2015, cuando muchos sintieron que los jueces le robaron la victoria.
Para Floyd Mayweather, lo que está en juego es igualmente importante. Más allá de las sanciones económicas, su imagen cuidadosamente construida como el boxeador más inteligente e intocable de la historia está en peligro. Una derrota en los tribunales podría dañar su reputación mucho más que cualquier derrota en el ring.
El legado de una rivalidad
La rivalidad entre Pacquiao y Mayweather sigue siendo una de las más lucrativas y frustrantes de la historia del boxeo. Su pelea de 2015 generó más de 600 millones de dólares, pero dejó a los aficionados decepcionados por la falta de acción y la controvertida decisión. Una revancha en 2026 ofrecía la oportunidad de redención: un capítulo final y definitivo entre dos leyendas del boxeo.
En cambio, la saga se ha convertido en disputas contractuales, acusaciones públicas y ahora una demanda. Ya sea que la pelea finalmente se lleve a cabo o termine en los tribunales, una cosa está clara: el drama en torno a Manny Pacquiao y Floyd Mayweather está lejos de terminar.
Mientras se inician los procedimientos legales, el mundo del boxeo observa con atención. ¿Encontrará Floyd Mayweather la manera de salvar la pelea y proteger su legado? ¿O la búsqueda de justicia de Manny Pacquiao obligará a “Money” a afrontar finalmente las consecuencias de sus decisiones, tanto dentro como fuera del ring?
La cuenta atrás para el 19 de septiembre continúa, pero la verdadera batalla podría estar librándose ahora en un tribunal en lugar de en The Sphere.